Cervecería Doble C, Buena Vibra y Buena Cheve

Andrés Orbe / Iván Gutiérrez

El Tap Room de Cervecería Doble C (//C) es de esos espacios perfectos para tener una buena conversación en compañía de una deliciosa cerveza. El concepto es sencillo: una mezcla entre lo rústico y un modernismo subterráneo, en donde las paredes grises hacen el contraste ideal para resaltar los acentos color café y los detalles verdes del pasto distribuido en las aristas del lugar.

En una de las esquinas destaca un collage de carteles de lucha libre y demás íconos de la cultura popular mexicana, incluidos retratos de Zapata y personajes de la lotería. Por supuesto, el rincón al que más dirige uno la vista es la barra, detrás de la que se anuncian las diferentes propuestas cerveceras del lugar y se exhiben los diversos premios que han ganado en competencias y festivales. Al fondo, el ambiente sonoro fluye con una canción de Café Tacvba mientras la sed mortal se prepara para ser desterrada.

TODO EMPEZÓ CON UN TUTORIAL EN YOUTUBE…

La historia de Cervecería Doble se remonta al 2008, año en que el joven Alan Celis regresó de realizar una estancia en Alemania. De vuelta a su tierra natal, el futuro cervecero compartió con su hermano, Omar Celis, el fascinante mundo de la cerveza artesanal del país europeo, impresión que sería el inicio de un cambio de rumbo para ambos hermanos.

El siguiente contacto que tuvieron los hermanos Celis con la elaboración de cerveza artesanal fue con un tutorial en YouTube: “Vimos un video sobre cómo hacer tu propia cerveza en cinco pasos, y de inmediato fuimos a una botánica cercana a buscar los insumos: levadura, lúpulo, avena y cebada. Cuando regresamos a la casa volvimos a poner el tutorial y comenzamos los pasos, y entonces nos dimos cuenta que no teníamos ni como moler el grano… así que usamos la licuadora. Pero ya te imaginarás, ¡fue todo un caso fallido!”, comentan con ánimo los cuates Celis.  

A pesar de este primer fracaso, los hermanos no desistieron de su inquietud de experimentar y aprender a realizar diferentes formas de cerveza, y tras esperar un tiempo, en 2013 se les presentó la oportunidad de obtener lo necesario para continuar con su visión de emprender y cocinar su propia cerveza. Por aquel entonces también conocieron a uno de sus tutores cerveceros, el norteamericano Vincent Falcone, quien les enseñó diferentes técnicas para la elaboración de varias cervezas.

Más adelante, en el verano de 2015, Omar y Alan decidieron que era hora de abrir su propio Tasting Room, enarbolando en el nombre la fuerza de su hermandad: Cervecería Doble C. ¿El lugar? Frente al malecón de Playa Hermosa. La poca cantidad de lugares de cerveza artesanal y el interés que comenzaba a despertar esta bebida en Ensenada por aquellos años provocó que la apertura de este spot cervecero tuviera un crecimiento próspero y continuo, consolidando con rapidez el proyecto de Doble C a la par que la escena cervecera regional seguía en aumento.

Desde entonces Doble C se ha posicionado como una de las opciones más populares en el puerto. Para 2018 los hermanos Celis decidieron reubicar sus instalaciones al bulevar Las Dunas #70 Fraccionamiento Playa Ensenada, un espacio donde hoy abunda el buen ambiente y diferentes estilos de cerveza artesanal.

BUENA VIBRA, BUENA CHEVE… ¡Y SUPERHÉROES JUBILADOS!

Una primera cerveza llega al paladar: es la Chuy Ortiz (5.5 grados, 40 IBU), una cerveza Pale Ale ligera y con el amargor suficiente para iniciar una buena noche. La siguiente degustación es una bebida idónea para emprender el vuelo: el Águila Dorada (4.0 grados, 18 IBU), una cerveza lager menos amarga y con más cuerpo, pero con la esencia básica de una buena chela. En puerta se encuentran una Cabrown (Porter, 5.6 grados, 30 IBU), una Sombra Verde (Sessión IVA, 4.8 grados, 45 IBU) y la Wandering Amigo (Red Ale, 5.5 grados, 35IBU), tres de las cervezas de Doble C más demandadas. 

“Nos basamos en que sean cervezas disfrutables, que te puedas tomar cinco sin problema. Ligeras, pero con carácter”, comentan los hermanos Celis. La cerveza de Doble C tiene todo lo necesario para una buena fiesta, pues apenas uno abre la segunda chela y ya comienza a experimentar esa sensación juguetona que prepara al cuerpo y la mente para un buen cotorreo.

La presentación de las cervezas de Doble C tiene dos cualidades que resaltan rápidamente: el enlatado —basado en promover una cultura del reciclaje y darle mayor calidad a su producto— y el diseño influenciado por la cultura mexicana, especialmente por la lucha libre, deporte que los Celis disfrutan desde su infancia y que decidieron retomar para la propuesta de su chela: “De niños nos llamaba mucho la lucha libre, y nosotros crecimos con eso, con los luchadores, y esa fue nuestra primera opción. Decidimos entonces bautizar las cervezas como si fueran peleadores: la sombra verde, la sombra vengadora, el águila dorada, la misteriosa…”.

Este año Doble C ha decidido darle un nuevo giro a este concepto con la serie Superhéroes jubilados, una propuesta que consiste en sacar una cerveza de edición limitada por mes. Algunas de las cervezas incluidas en esta serie son la Thunder Pistol (enero), Roller Queen (febrero), El Volador (marzo), Parkwatcher (abril), Hong Kong, entre otras.

“Con esta serie buscamos salir de lo cotidiano y practicar estilos experimentales. Cada mes es una chela nueva que representa un superhéroe o un villano distinto, y los ilustra el Tavotrazos, un artista plástico de la ciudad. La idea es incorporar la parte chusca de la lucha libre y crear personajes a través de lo que contemos una historia”, comentan los hermanos cerveceros.

Para Omar y Alan, el cocinar cerveza tiene una fuerte relación con la creatividad y la innovación, y no dudan en considerar su producción como un arte: “Antes de hacer una receta la imagino, ¿qué quiero transmitir? ¿Qué quiero hacer? Esa es mi obra, mi creación, un trabajo que cuido porque tiene mucho de mí y es lo que busco compartirle al público: un poquito de nosotros a los gustosos de la cerveza artesanal”, comenta el joven Omar.

Y su hermano Alan remata: “Sí, es eso, el estar haciendo algo que las personas puedan disfrutar y apreciar de una forma única. Cuando alguien prueba el producto terminado y te dice que le gusta, para mí es lo mejor, más cuando identifican todo lo que hiciste (como los insumos que seleccionaste) y reconocen el resultado final. Eso es lo más satisfactorio de hacer cerveza”.

EL SABOR DE LA COMUNIDAD

En la parte trasera del Tasting Room de Doble C reposan siete fermentadores rebosantes de cerveza. Jorge Sánchez, un joven con camisa de la selección mexicana del mundial 2018 es el cocinero de esta tarde, y se encuentra preparando una mexican lager que corre a cargo de Cervecería Michelangelo. Hoy no se encuentran los hermanos Celis, pero ello no impide que la cebada y el lúpulo se cocinen; mientras se calienta el Brewtech, Jorge nos comenta que ésta es una de las tantas colaboraciones emprendidas por los cuates Celis.

No podríamos concluir un reportaje de Cervecería Doble C sin mencionar la pasión y la fraternidad que los hermanos Celis ponen en su proyecto cervecero, mismas que emanan por el hecho de que ambos diseñan y cocinan sus recetas juntos: “Es una de nuestras intenciones principales. Más que buscar la competencia nos interesa fomentar una cultura de fraternidad con las demás cerveceras locales de la ciudad, en donde cada quien pueda desarrollar y complementar sus propias ideas y propuestas. Las colaboraciones te sirven para aprender y crecer, porque compartes, conoces y debates recetas. Luego llegas a hacer cerveza emocionado por pasar un buen rato juntos; construyes comunidad, amistad, fraternidad, y hasta parece que la cerveza queda en segundo plano”, bromean los cuates de //C, quienes en 2017 ganaron el premio a la Mejor Cervecería Mediana del país, en la Competencia Profesional Cerveza México.

Es precisamente este entusiasmo comunitario el que ha llevado a los hermanos Celis a realizar el Summer BeerFest, un festival organizado en junio con la intención de acercar la cerveza artesanal a la comunidad y celebrar el aniversario de Cervecería Doble C. Dato curioso: a diferencia de otros festivales, ¡este evento es totalmente gratuito! Y este año se pronostica como una gran fiesta cervecera a mediados de verano. Pero no nos crean, mejor juzguen por ustedes mismos mientras se dejan llevar por la combinación perfecta de buena vibra y buena cheve.

1 comentario en “Cervecería Doble C, Buena Vibra y Buena Cheve

  • Buen dia,

    Por favor pueden mandarme un listado de la cerveza que manejan, asi como precios de mayoreo, costos de envió, inversión de compra, si tienen apoyos publicitarios, etc, toda la informacion que nos pueda ayudar, estamos iniciando un punto de venta de cerveza artesanal y nos gustaría incluir su cerveza en nuestra lista de marcas.
    quedo pendiente a sus comentarios
    saludos
    gracias

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