Spookys Tap Room: Maridando tatuajes con cerveza artesanal

El Hip Hop fluye entre las conversaciones simultáneas. Al fondo del bar, en el segundo piso, una serie de grandes letras rojizas forman la palabra TATTOO. “No duele… bueno, depende de donde lo quieras”, comenta una joven tatuada. En la planta baja se extiende una barra de 8 metros por donde se deslizan decenas de pintas y conversaciones. El ambiente es de alegría y fraternidad.

Es la tarde del 29 de febrero y me encuentro rodeado por las paredes de ladrillo de Spookys Tap Room Tattoo & Craft Beer, spot cervecero en el centro de Ensenada que hoy celebra su apertura, tras una alianza entre dos apasionados y talentosos personajes: Alfonso Estrada y Juan Ruvalcaba (alias Spooky).

“Esta alianza es única, nos emociona muchísimo, nunca nos imaginamos que tuviéramos la oportunidad de hacer un Tap Room dentro de un taller de tatuaje”, comenta Alfonso, Brew Master de Cervecería Chikilla, al preguntarle por este cruce entre la cerveza artesanal y el arte de pintar el cuerpo.

El origen de esta fusión se remonta a la habilidad de Cristina, joven barista que, siendo conocido tanto de Alfonso como de Juan, y conociendo que podrían hacer un match perfecto, decidió presentarlos. «Spooky quería hacer algo diferente, y entonces ella le dice “tengo a las personas adecuadas, ¿por qué no haces Cerveza Craft Beer con los tatuajes?”, y así fue que coincidimos», comenta Alfonso.

Al respecto de Chikilla Craft Beer, podemos comentarles que esta propuesta cervecera destaca por su gran variedad de brebajes, teniendo en su recetario más de 59 estilos elaborados, de los que pueden encontrar más de 15 estilos en Spookys Tap Room, como son: Loop (American IPA), Alpha Strong (Doble IPA), Bocho (Amber Ale), Malabanda (Porter Frambueza), Negra (Oatmeal Stout), Meta (Belgian), Mazapan (Brown Ale), Hildegard (Lager), Texas Pistolero Pecan (Porter), Amore (Fruit Beer), Greñuda (White Stout), Wife Hefe Wiser (Heffeweizen), Cerveza Yo (Fruit Beer), Mango (Fruit Beer), Trampa (Hoppy Blonde) y Angel Kiss (Fruit Beer).

Y es que, para Alfonso Estrada, en el mundo cervecero no hay mayor pasión que la creatividad y la experimentación, tanto que su meta a largo plazo es tener 100 taps diferentes.

“Nos gusta mucho la creatividad, jugar, es una forma de expresión, la firma del cervecero, y esto precisamente lo compartimos con los tatuajes”, comenta Alfonso, y agrega con una amplia sonrisa: “Somos de Ensenada, estamos muy orgullosos de ser de aquí y darles a conocer nuestra diversidad de cervezas, les puedo asegurar que una de ellas va a ser su favorita”.

 

MARIDAJE PERFECTO ENTRE CERVEZA Y TATUAJES

Una potente voz femenina se mueve al ritmo de los músicos de la agrupación “Malabanda”, quienes interpretan un repertorio de cumbias ideal para poner a bailar a las decenas de personas que esta noche refrescan la garganta. En el piso superior del Tap Room una habitación abunda en latas de pintura, cuadros y diseños que van del lienzo a la piel.

Entre los cuerpos que hoy se pasean por el lugar hay uno que resalta por ser un museo de tatuajes itinerante. Este personaje es Juan Carlos Ruvalcaba, fundador de Spookys Tattoo, quien al día de hoy tiene el 98% de su cuerpo tatuado, faltando únicamente nariz y barba de ser entintadas. “Me pusieron Spooky desde que era chico”, comenta con voz profunda el hombre-tatuaje, “me empezaron a decir así porque estaba en un lado y luego en otro y me desaparecía, como si fuera un espanto, siempre moviéndome de aquí para allá”.

Nacido en Ocotlán, Jalisco, pero residente de Estados Unidos desde muy chico, fue en la ciudad de Los Ángeles, California, donde Juan descubrió el mundo del tatuaje, oficio que convertiría en su pasión de vida: “Llevo más de 20 años en el negocio de los tatuajes y las perforaciones”, comenta, “un oficio que yo considero un arte, un desestrés, una forma de encontrar libertad. Antes los tatuajes eran mal vistos, y todavía los discriminan un poco, pero no importa, me gusta mucho el arte y por eso decido traerlo conmigo a todas partes”.

Juan comenta que, si bien Spookys Tattoo lleva 2 años de apertura en Avenida Ruiz #158, dice estar entusiasmado por la incorporación de Chikilla Craft Beer como parte del menú de experiencias que ofrece el espacio: “Es algo que no se ha dado aquí en Ensenada. La cerveza y los tatuajes son una gran combinación en otras partes, y creemos que aquí puede funcionar muy bien, pues somos dos proyectos que gustan de experimentar y dejar correr la creatividad. Tenemos pensadas varias dinámicas para nuestros clientes, por ejemplo, si se tatúan les regalamos una cerveza, queremos darles lo mejor a la gente de Ensenada”.

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