Redacción por Iván Gutiérrez
Fotos por Iván Gutiérrez / Hiram Navarro
Un destino imperdible para disfrutar las maravillas culinarias en Ensenada este verano es, sin lugar a dudas, Tacos Marco Antonio. Siendo galardonado por tres años consecutivos con la Recomendación Michelin, este lugar, más que un restaurante, se ha convertido en un estandarte del sabor y la identidad porteña.
Los inicios de esta “fábrica de memorias” se remontan a mediados del siglo pasado, cuando en 1965 Alfredo Bernaldez (mejor conocido como “Trino”), padre de Marco Antonio, empezó las operaciones de lo que sería una planta micro-empacadora dedicada al enlatado de mariscos, pozole y su producto estrella la “caguama”, que tras su veda de conservación sería reemplazado por el famoso caguatun.

Esta empacadora operó hasta principios del Siglo XX, cuando una serie de circunstancias económicas llevaron al cierre de la planta. Frente a este panorama, Marco Antonio se aventuró a instalar un pequeño puesto de tacos a las afueras de la vieja empacadora, preparando y sirviendo guisos de pescados variados en tortillas calientitas, primero para amigos y familiares, y eventualmente para decenas de miles de porteños.

La sazón y la constancia hicieron que poco a poco la popularidad de esta carreta de tacos creciera, hasta que decidieron que era momento de expandirse y se mudaron al interior de lo que fuese la planta empacadora de Trino, misma que todavía conserva las diferentes áreas y parte de la maquinaria utilizada para el enlatado de productos. Para quien guste conocer más a detalle toda la historia de esta icónica taquería, los invitamos a darse una vuelta por nuestro reportaje “Tacos Marco Antonio: un viaje de sabor y nostalgia”.
Ahora bien, aparte de la magia, la historia y la fuerza identitaria que posee este rinconcito ensenadense, sus platillos son los grandes responsables de que Tacos Marco Antonio sea preferido por tantos comensales. Casi todas sus recetas (digamos 9 de cada 10) fueron creadas por la sazón de Marco Antonio y su hijo, quien también es chef, e incluyen opciones para todos los gustos. Entre ellas podemos encontrar el Caguatun, un sabroso estofado “estilo caguama” pero cocinado con atún, mismo que fuese de los primeros platillos preparados y vendidos en el lugar; siguiendo con las opciones en caldo, también está la Mariscada, un estofado con variedad de mariscos que seguro será de tus favoritas.

Por el lado de Tacos de Marisco, hay una gran variedad, si bien el atún en sus diferentes preparaciones sigue siendo una de las estrellas de la casa, ya que lo preparan como machaca, adobado, en lomo, en salsa de cilantro, en alambre y hasta en estilo carnitas de puerco. También están los Tacos de Camarón, como son el camarón enchilado (para los que no le temen al picante), el camarón en salsa chipotle y las quesadillas y burritos de Marlin con camarón (¡una auténtica delicia!).

Otra opción para quienes gustan de la comida “monchosa” son el Chicharrón de Pescado y el Pescado Empanizado, dos tacos muy recomendados, cuyo acompañante perfecto es la crema chipotle clásica de este establecimiento, misma que convierte cada mordida de tu taco en una verdadera delicia.
Ahora bien, si lo que buscas es probar el platillo que, a nuestro parecer, ha conquistado más paladares en Tacos Marco Antonio, sin lugar a dudas tienes que pedir un “Taco Ramses”, un taco de pescado blanco empanizado y crujiente que lleva camarón chipotle encima y un toque de cebolla para darle el toque perfecto.

Y bueno, no podemos finalizar este reseña sin mencionar un aspecto que hace de Tacos Marco Antonio un lugar increíble: el trato humano que el mismo Marco Antonio brinda a todo comensal, extendiendo un saludo a todo visitante, siempre dispuesto a conversar amable y honestamente con quien guste conocer más sobre la antigüedad y la memoria que resguarda este restaurante.
¡Que no se te pase visitarlos este verano, y buen provecho!



