Woof & Cups: ¡fui por un café y regresé con un perro!

La responsabilidad social es parte fundamental de nuestro crecimiento como personas y como sociedad: es un valor que nos hace más humanos. Quizás nuestra humanidad se hace más notable cuando entramos en contacto con esos pequeños seres que andan en cuatro patas, muchas veces perdidos y vulnerables en el caos de la urbanidad.

En México son cada vez más las personas que se suman a contribuir por el bien de las mascotas, adoptando ya sea un gato o un perro para disfrutar de su linda compañía. Sin embargo, también es una realidad que en nuestro país existen un sin fin de perros callejeros que no tienen hogar y cuya vida se ha desarrollado en las calles de la ciudad. Por suerte existen espacios llenos de amor y humanidad donde estos seres abandonados pueden encontrar un refugio.

Hace unos días nos tocó visitar un rincón en la ciudad de Ensenada, desconocido para mí hasta el momento. Su nombre es Woof & Cups, una cafetería ubicada en calle cuarta entre Riveroll y Alvarado. Con un semblante animalista y aspecto moderno, este lugar tiene algo especial que lo hace distinto desde el principio, pues parte fundamental del local está dedicada a ciertos animales muy queridos por muchos.

Imagínate querer ir a un café y llevar a tu mascota, pero vaya, no se permite la entrada a los amigos de cuatro patas… ¡Pues Woof & Cups es una excepción! Aquí podrás disfrutar de una buena taza de café en compañía de tu pequeño y fiel compañero.

El establecimiento de Woofs & Cups está dividido en dos: la parte de la entrada donde ordenas tus bebidas de preferencia, y la parte trasera al aire libre con un estilo bohemio y casero a la vez, como si se tratase del patio trasero de tu casa; es en esta área donde se encuentra una zona muy especial que llama la atención desde que uno sale, pues de repente se escuchan ladridos, el misterio llama, te acercas un poco a un cerco al fondo del patio ¡y ahí descubres a un par de cachorros jugando! Ellos te miran con simpatía y rápido se acercan para que los acaricies… y entonces una pregunta surge, ¿qué hacen estos caninos aquí?

DE LA AMISTAD AL EMPRENDIMIENTO

Egresados de la Carrera de Negocios internacionales en Cetys Universidad y Comercio Exterior y Aduanas de la  Universidad Xochicalco, Daniel Cázarez y Sergio García son dos amigos que se conocen desde el bachillerato, época en la que se juntaban en sus ratos libres para jugar basquetbol y conversar ideas, siendo una de ellas la de emprender un negocio.

Hoy los dos son socios fundadores de Woof & Cups, y con mucho entusiasmo nos relatan su experiencia sobre cómo surgió esta idea de crear una nueva e interesante cafetería en el puerto. “Todo empezó en una plática casual de emprendimiento entre nosotros. Habíamos visto un video en internet de un proyecto similar en alguna parte de Asia, solo que ahí estaba más relacionado con el tema de los gatos, y entonces se nos ocurrió, ¿por qué no replicar esta idea y concepto en nuestra localidad?”, comenta Sergio García.

“La idea nació el año antepasado, en agosto de 2019. A partir de ello empezamos a desarrollar y hacer un plan de negocios para lanzar el proyecto en abril de 2020. Todo ese tiempo fue para estructurar bien y ajustar un espacio con base a las necesidades del proyecto”, relata Daniel Cázares, a la par que algunos clientes entran acompañados por su tierna y pequeña mascota.

¡TÚ TAMBIÉN PUEDES SUMARTE A LA CAUSA!

Woof & Cups es una de las pocas cafeterías que realizan labores sociales, en este caso, rescatar a perritos de situación de calle para después darles un hogar mediante la adopción. El par de emprendedores detrás de este proyecto nos comentan que ese es precisamente el punto fuerte de su establecimiento: “Nosotros estamos muy comprometidos con el tema de la responsabilidad social, algo que sigue siendo necesario para devolver una parte de lo que la sociedad te ha dado. Nosotros queremos demostrar que puedes involucrarte en una problemática social que se ve muy presente en la ciudad, y al mismo tiempo hacerla sustentable; en este caso, a través del café y ayudando a los perritos”, expresa Sergio.

Por su parte, Daniel relata que ellos no piden ningún tipo de apoyo económico de la ciudadanía, pues con el consumo de la gente en la cafetería solventan los gastos de todos los perros, ya sea rehabilitaciones, vacunas y alimento, para posteriormente darlos en adopción.

Woof & Cups trabaja además con colaboradores, ya que en la ciudad hay muchos rescatistas independientes que con el simple impulso de ayudar llevan a los perritos en situación de calle: “las asociaciones también tienen un límite y ahora están en su máxima capacidad, así que somos otra empresa que brinda ese apoyo”, comenta Sergio García.

EL ALTRUISMO NO LO FRENA NI UNA PANDEMIA

Para este dúo emprendedor la pandemia no fue un factor tan negativo como para otras empresas que sufrieron grandes pérdidas, pues el local prácticamente abrió sus puertas en plena cuarentena, y gracias a que gran parte del establecimiento se encuentra al aire libre, se logró que los clientes pudieran ir y disfrutar de un buen café tomando las medidas necesarias de seguridad: “La gente buscaba un lugar donde estar cómodo y prácticamente seguros, y al no ser un espacio cerrado, tuvimos la presencia de clientes en esas fechas”, comparte Daniel, mientras un perro pasa por debajo de nuestros pies.

Cómo todo proyecto se puede encontrar momentos buenos y otros difíciles, y Woof & Cup no es la excepción. Daniel nos comparte las complicaciones que se presentaron para poder realizar su visionario proyecto: “Más que dificultades, fueron limitaciones. Uno contempla una idea y la quiere desarrollar tal cual, pero esas ideas cuestan, tanto en recursos como en tiempo; sin embargo, utilizado todo lo que está a nuestro alcance y de manera eficiente, se pudo lograr”.

A pesar de ser un espacio grande, Daniel explica que solo pueden mantener cinco perros en el establecimiento, listos para ser adoptados y apadrinados por alguien en busca de un nuevo miembro familiar. Relata además que al momento han sido aproximadamente treinta perros los que han sido adoptados desde que el local abrió. “El objetivo del café es que la gente venga y vea los perros, se enamoren de ellos y se los quiera llevar, y eso está funcionando”, menciona Daniel Cázares.

“Nos han tocado varias adopciones que se hicieron de nuestros mismos clientes, y los perritos siguen regresando aquí ya con una familia, así que los vemos seguido y vemos que están bien, teniendo así una conexión con ellos y sus apadrinados”, comentan los emprendedores.

Por supuesto, los jóvenes mencionan que siguen poniéndose metas a futuro: “esperamos seguir llegando a nuevas personas que nos ayuden a crecer y ampliar nuestro espacio”, menciona Daniel, mientras que Sergio agrega que “lo importante es consolidarse, pues todavía hay mucha gente que no nos conoce, y la recurrencia de los clientes es menor a la cantidad nueva que aún está llegando”.

En cuanto al menú de Woof & Cups se trata de una carta sencilla y deliciosa, con bebidas calientes, frappés, postres y paninis. Sergio nos cuenta cómo surgió la idea de crear este menú: “Cuando nosotros iniciamos no éramos expertos en café, y fuimos investigando sobre la marcha, pero solo éramos conocedores del mercado, más no del arte del café. Entonces el menú que hicimos fue sencillo, y hemos tratando de mejorar la comida y las bebidas con el tiempo. Ahorita estamos haciendo todas las pruebas para los jarabes, teniendo todo lo que puede ofrecer una cafetería, pero con esa idea de seguir mejorando y ampliar el menú paso a paso”, relata Sergio.

 

Sintiéndose agradecidos, ambos concluyen nuestro grato encuentro invitando a los ciudadanos a que se animen a visitarlos y vivir la experiencia de llevar a su mascota, y si están pensando en adoptar, ¡sumarse a la gran familia de padrinos de Woof & Cups! 

 

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